jueves, 14 de noviembre de 2013

LOS LIMPIAPARABRISAS: ESOS GRANDES OLVIDADOS

Siempre que pensamos en la seguridad de nuestro vehículo, cuando circulamos, la primera idea que acude a nuestra mente es la necesidad de revisar todo el sistema de frenos y el estado de los neumáticos. Sin embargo, la inmensa mayoría de los conductores no asocia los limpiaparabrisas a la seguridad. De hecho, se conoce que los conductores españoles suelen cambiar las escobillas cada cuatro años, un periodo de tiempo demasiado largo.
Solemos encuadrar a los limpiaparabrisas dentro de la categoría destinada a las “piezas de poca importancia” pero estos pueden marcar la diferencia cuando hay mal tiempo y la visibilidad disminuye. Después de cuatro años los limpiaparabrisas suelen estar tan deteriorados que dejan de cumplir sus funciones convirtiéndose en una de las causas de accidentes, sobre todo cuando hay nieve o lluvia. Circular con las escobillas en mal estado puede reducir la visibilidad entre un 20% y un 30% con lluvia.

El sol y el verano son los peores enemigos de los limpiaparabrisas porque su exposición a los rayos solares hace que el caucho, material con el que se elaboran, pierda flexibilidad y capacidad para evacuar el agua. 

Otras razones por las que también se deterioran tan rápidamente los limpias, son la acumulación de agua, por la cantidad de insectos o suciedad a eliminar. 
El mejor momento para sustituir los limpias es el otoño, antes de la llegada del invierno y de las fuertes lluvias, aunque depende de cada comunidad y del uso que se dé al vehículo. En zonas donde las condiciones atmosféricas son muy adversas (donde nieve o granice mucho, etc.) se deberán revisar los limpias cada seis meses y valorar su sustitución por otros nuevos. 
Aspectos de los limpiaparabrisas que avisan del deterioro: 
  • Ruidos chirriantes. Si las lunas están limpias y las escobillas hacen ruido, están gastadas. 
  • Falta de uniformidad. También están gastadas cuando su barrido no es uniforme, limpiando bien sólo en algunas zonas.
Como cuidar los limpiaparabrisas:

  • Cuando se aparca el coche en invierno, deberás crearte el hábito de levantar los limpiaparabrisas para evitar que se adhieran al cristal debido al hielo.
  • Durante la noche, si el coche no se queda en un aparcamiento al resguardo de las condiciones atmosféricas, colocar una cubierta que proteja tanto el cristal como los limpiaparabrisas.
  • Limpiar con un paño húmedo la goma de los limpiaparabrisas que se pone en contacto con el cristal. De esta forma se eliminarán los granos de arena o las piedrecillas que no solo provocarán un desgaste de la goma sino que incluso pueden rayar el cristal.
  • Limpiar el parabrisas con regularidad para eliminar todas las partículas de suciedad que no se ven a simple vista pero que provocan un deterioro gradual del limpiaparabrisas.
  • Asegurarse de que el depósito de agua que se utiliza para limpiar los cristales siempre se encuentra lleno y con la mezcla exacta de agua y anticongelante. Recuerda que esta agua debe estar limpia.
  • No activar los limpiaparabrisas cuando el cristal tiene nieve o hielo porque en este caso no solo podrían romperse las gomas sino que incluso podría dañarse el motor eléctrico que mueve las escobillas.