martes, 3 de diciembre de 2013

LAS ROTONDAS NO SON OBSTÁCULOS

Rotonda
Las glorietas (rotondas) no son obstáculos sino intersecciones y por tanto, deben ser abordadas con precaución y moderando la velocidad. Hay que recordar que los conductores que ya circulan dentro tienen prioridad y los de fuera deben cederles el paso. Al entrar, hay que mirar a la izquierda para evitar posibles entradas de ‘kamikazes’ a grandes velocidades.

Una vez dentro, hay que observar con frecuencia el retrovisor izquierdo y cuidarse de las colisiones por los temidos ‘hachazos’ de algunos que salen desde el interior cortando trayectorias. Alerta para intuir cambios de carril sin previo aviso. 
Circular seguro en glorietas es fácil si aplicamos solo dos principios básicos: 
  • para salir de una glorieta hay que colocarse con antelación en el carril derecho, y si no has podido situarte correctamente, da otra vuelta; 
  • y en segundo lugar, indica tus intenciones al resto de conductores con los intermitentes, tanto para abandonar la rotonda como para cambiar de carril.