jueves, 6 de marzo de 2014

COMO EVITAR EL ROBO DE LA BICICLETA

Consejos
Con la proliferación de bicicletas y la normalización de su uso urbano, la triste realidad es que los robos de bicicletas son ya algo cotidiano. Y ese es un freno declarado para dejar la bicicleta en casa: por ejemplo, muchos ciclistas “deportivos” que solo tienen una bicicleta de gama alta y no quieren correr riesgos innecesarios, declaran abiertamente “para que me la roben, mejor no la saco”.
Hay tres tipos de ladrones:
  • Los sistemáticos: entran en garajes o trasteros y arramplan con toda bici a su alcance (y de paso, cualquier otra cosa de valor).
  • Los ojeadores: están atentos a bicicletas que siempre se aparcan en el mismo sitio, controlan los horarios y vuelven con herramienta adecuada. Su tarea se ve favorecida cuando dejamos las bicis en lugares solitarios o poco transitados.
  • Los oportunistas: sacan buen provecho, dedicando poco esfuerzo, de los descuidados que dejan las bicicletas “un momento” sin atar porque “no la pierdo de vista”, de los cierres inseguros, o de los robos de partes sin atar o con cierres rápidos (sillín, etc.).
Estos últimos tipos de robo son más habituales y los más fáciles de evitar si estamos atentos a una serie de principios básicos:
  • Tener un buen cierre
Un buen cierre es el compañero inseparable de la bici y, en estos tiempos una pieza más de la máquina. El criterio de cuanto más resistente mejor parece baladí pero hemos de encontrar el balance entre peso y seguridad que se ajusta a nuestra práctica diaria. No tiene sentido llevar una U rígida en tu bicicleta de carbono si no la vas a perder de vista más de cinco minutos en una salida de 5 horas (con uno de espiral puede bastar). 
Tu bicicleta es parte de tu vida, no un objeto vergonzante, sucio o feo
Súbela a casa, a la oficina, métela dentro del bar, entra con ella a la tienda donde compras. No se trata de molestar (y todos tenemos más vergüenza que sentido común) pero podemos pedir esa pequeña deferencia… y a los conductores hacerles ver que usamos la bici para dejarles a ellos el aparcamiento libre.
  • Escoger bien el lugar donde la dejas
Escoge siempre lugares transitados donde la “vigilancia social” hace el papel de tus propios ojos. Los callejones apartados, los portales abiertos y oscuros facilitan la labor de oportunistas y ojeadores.
  • Atarla bien SIEMPRE
Átala siempre a un punto fijo (farola, aparcabicis, etc.) y cuantas más partes queden unidas al instrumento de cierre, mejor. En el grafico puedes ver las mejores formas de atar la bici.

Hay que tener en cuenta.
Aunque sea para un minuto, átala. Y asegúrate de que la dejas bien segura antes de irte.
El punto fijo debe estar firmemente anclado al cierre, resistente y que no se pueda desmontar. Si es un árbol, escógelo ‘crecidito’ que llegan incluso a arrancarlos.
Procurar que el cierre no apoye en el suelo para evitar que lo rompan más fácil y discretamente.
Retira luces, cuentakilómetros, etc. Y no olvides el sillín.
No dejarla en la calle por la noche, jamás.
  • Anticiparse a lo peor:
Conserva la factura, ticket de compra o si es de segunda mano firma un contrato de compraventa.
Apuntar el número de serie de la bicicleta, es la mejor identificación para hacer una denuncia. En el gráfico encontrarás los lugares más comunes donde los fabricantes lo estampan.
Conserva una foto y apunta por detrás, a modo de ficha, marca y modelo, año de fabricación y compra, número de serie, etc.
Hazle alguna marca duradera y difícil de localizar para ojos inexpertos que pueda facilitar su localización.
Marca Bici
Registra tu bici: existen muchos registros en el siguiente enlace lo puedes hacer Registro Nacional de Bicicletas.
Y si sufres un robo, denuncia siempre. No hay muchas posibilidades de recuperarla sin una denuncia y en todo caso dificultará a los ladrones la tarea de dar salida a tu máquina.
No compréis bicicletas robadas. 
Si tú las compras, alguien las roba. Cuando roban la tuya es para vendérsela a algún otro dispuesto a comprar material robado. Es la ley de la oferta y la demanda. Rompamos entre todos la cadena que hace del robo de bicis una actividad tan lucrativa.