martes, 30 de septiembre de 2014

LA PRIMERA SALIDA SOLO

En la vida de toda familia llega un momento en el que el hijo o hija pide a sus progenitores salir a la calle, ya sea solo o en compañía de sus amigos. Para muchos padres se trata de una situación comprometida. El miedo a los coches y las carreteras es grande y los progenitores deben valorar el grado de madurez de su pequeño para consentir estas primeras salidas. Llegados a este punto, el comportamiento de nuestro hijo o hija dependerá en gran medida de la educación que le hayamos transmitido hasta ese momento. No obstante, hay algunos consejos que pueden contribuir a tranquilizar a los progenitores.
1.-Planificar el recorrido. Pregunte a su hijo o hija por dónde se va a mover, a qué sitio desea ir. Puede acompañarle el día anterior a la salida y localizar así los puntos que pueden ser más conflictivos. En esos momentos, debe dejarle claro cómo se debe actuar y qué no se puede hacer de ninguna manera.
2.- No le infunda miedo hacia los coches, puede provocar que se sienta aún más inseguro. Sólo incúlquele respeto hacia los turismos y las normas de circulación. Y transmítale el mensaje positivo de que, si acata estos principios básicos, no tiene por qué sucederle nada.
3.- Ojo con las amistades. Si su hijo o hija va a salir con compañía, se puede ver arrastrado por el comportamiento de sus amigos. A edades tempranas, la influencia del grupo es muy grande y muy difícil de contradecir. Si conoce a los padres o madres del resto de pequeños, quizás puedan acordar unas reglas o normas comunes para estas salidas (no atravesar ésta o aquella carretera, llevar siempre el casco en la bicicleta...). En caso de que no sea así, siempre le puede transmitir a su hijo o hija que no obedecer al grupo es un gesto de personalidad, por el que no se tiene por qué sentir menospreciado.