jueves, 30 de octubre de 2014

LOS CINCO PRINCIPIOS...

Las vías públicas son un espacio que todo debemos compartir. Todos los que las usamos debemos ser conscientes de ello y debemos adoptar conductas que nos ayuden a usarlas de una forma segura, cómoda y fluida.
Estas conductas deseables deben estar regidas por una serie de principios fundamentales, los cuales vamos a estudiar a continuación. 
  • Principio de responsabilidad
Todos los usuarios de la vía pública asumen la responsabilidad de cumplir la normativa existente, evitando ser un peligro u obstáculo para los demás usuarios, adoptando un comportamiento adecuado en cada momento y asumiendo las consecuencias de sus actos. Aunque todos los principios que vamos a tratar son importantes, este lo es posiblemente más, ya que si no somos conscientes de la responsabilidad que asumimos cuando usamos las vías públicas y efectivamente la asumimos, la circulación sería un caos y supondría un gran peligro para todos.
  • Principio de confianza en la normalidad del tráfico
Todos los usuarios de la vía pública que se comporten siguiendo el principio de responsabilidad y por lo tanto cumplan las normas de tráfico, tiene el derecho de esperar que los demás usuarios también las cumplan y por lo tanto hagan uso adecuado de ellas. Por lo tanto este principio nos diría "Ten confianza que, en general todos van a cumplir lo establecido".
No obstante, a pesar de lo establecido por este principio, todos los usuarios deben preveer los comportamientos defectuosos de los demás, como veremos en el principio siguiente.
  • Principio de la seguridad o de la defensa
En determinadas circunstancias, el principio de seguridad o de la defensa, se antepone al de confianza. Nadie debe confiar ilimitadamente en que los demás usuarios cumplan al pie de la letra las normas reglamentarias, en casos excepcionales, algún usuario puede tener un inesperado cambio de actitud y tener un comportamiento contrario a las normas. Este principio, por lo tanto, nos obliga a prever un comportamiento contrario a las normas de circulación para evitar daños y a circular por las vías públicas defensivamente, es decir contando con la eventual imprudencia de los demás participes en el tráfico.
Este principio es por lo tanto el complemento del "de confianza" y de él se deriva una de las normas esenciales de la circulación, la prudencia.
  • Principio de conducción dirigida
Este principio nos dice que los conductores deben ser dueños del movimiento del su vehículo en todo momento. Nos obliga pues, a concentrar toda nuestra atención y nuestra conciencia a la actividad de conducir, sin distracciones que nos haga perder el dominio sobre nuestro vehículo y por lo tanto provocar daños a los demás usuarios.
  • Principio de señalización
La norma general de circulación indica que se debe circular por la derecha. Este principio dice que si existe un obstáculo que impida el paso o altere o limite esta regla, debe estar convenientemente señalizado.
Como se ve este principio es complementario al de confianza ya que si no existe ninguna señal que indique alguna alteración de la normal circulación el conductor circulará con la confianza de que no hay ningún obstáculo y si lo hubiera, estaría señalizado.