jueves, 2 de octubre de 2014

LOS SISTEMAS DE BICICLETAS PUBLICOS

Los sistemas de bicicleta pública son servicios de préstamo, impulsados generalmente por las Administraciones Públicas, con el fin de incrementar la presencia y la experiencia en el uso cotidiano de la bicicleta. 
Pueden presentarse en formatos muy diversos, desde sistemas sencillos con personal de atención al público, hasta sistemas totalmente automatizados con tarjetas inteligentes o telefonía móvil.
Si las bicicletas se incorporan como un eslabón mas de la cadena del transporte colectivo pueden facilitarse pequeños trasvases desde el vehículo privado. Pero cabe señalar que, generalmente, los sistemas de bicicletas públicas consiguen sus usuarios principalmente en detrimento del transporte colectivo y los peatones. 
Los sistemas de bicicletas públicas tienen la virtud de facilitar el uso de la bicicleta a personas que, si no fuera por la existencia de los mismos, no habrían utilizado la bicicleta para desplazamientos cotidianos (por dificultades de sacar la bicicleta de la vivienda, por no poseer bicicleta o simplemente por no concebirse como una posibilidad). 
La mayor presencia de ciclistas generado por las bicicletas públicas puede impulsar y facilitar a su vez las mejoras infraestructurales y cambios normativos, debido a que pueden actuar como revulsivo para hacer visible la bicicleta y sus necesidades. 
Dado que generalmente se observan efectos de succión de los desplazamientos a pie o en transporte colectivo, es necesaria una política de disuasión del vehículo privado para conseguir efectos notables. 
Adicionalmente a todo lo expuesto, conviene recordar que la bicicleta es un vehículo individual. Por este motivo, la promoción de la bicicleta no puede basarse únicamente en la extensión de estos sistemas de bicicletas compartidas.
En cualquier caso, es necesario recoger y aprovechar los aspectos positivos que ofrecen para promover una cultura de la bicicleta diferente en el medio y largo plazo.