jueves, 13 de noviembre de 2014

LA BICICLETA Y SU ENTORNO

Bicicleta
Seguimos con los post dedicados al VEHÍCULO que todo el mundo puede conducir, LA BICICLETA, sobre todo su uso en CIUDAD.
Cualquier bicicleta puede ser apta para su uso por ciudad, aunque las de carácter más deportivo pueden resultar más incomodas. Con la popularización de las bicicletas de montaña no es raro verlas circular por ciudad, aunque como su propio nombre indica se diseñaron para otro entorno. Las bicicletas más comunes en el área urbana son la bicicleta de paseo, que mantiene una posición erguida, la bicicleta híbrida (híbrida entre montaña y carretera, un poco todo terreno), las bicicletas plegables que permiten combinar más fácilmente la bici y el transporte público a la vez que reduce el problema de guardar la bici en un piso pequeño y la bicicleta de piñón fijo, inicialmente destinada a las pistas de los velódromos, pero muy frecuente entre los bici-mensajeros de Nueva York, aunque en este caso, con un freno delantero.
Desde hace unos años se están estableciendo estrategias que intentan ayudar a sentirnos más cómodos y seguros al utilizar la bicicleta en la ciudad. Algunas de estas medidas son:
Ingeniería: 
  • Ciclo-vía, vías para uso "exclusivo" de bicicletas, puede estar separadas o integradas en el tráfico, y suelen ir por la calzada, aunque a veces discurren por la acera. 
  • Calmar el tráfico urbano. Disminución del tráfico y la velocidad de los vehículos motorizados y reducción del espacio dedicado a los mismos. 
  • Estacionamiento de bicicletas de calidad en cantidad suficiente. 
  • Estructuras para mejorar los adelantamientos, como carriles exteriores amplios, para reducir fricciones entre ciclistas y automovilistas. 
  • Autorización de transportar bicicletas en los medios de transporte público, como el autobús o el metro. Actualmente, en España, está prohibido llevar bicicletas en los trenes de largo recorrido, incluso si la bicicleta está completamente desmontada y dentro de una funda que cumpla con las dimensiones y pesos reglamentarios. 
  • Taquillas o garajes para el aparcamiento de larga duración de las bicicletas en estaciones de tren, aeropuertos, edificios públicos y otros focos de atracción. 
Educación: 
  • Aumentar la educación de todos los usuarios (incluidos los niños, mediante actividades especiales) sobre las normas del tráfico. 
  • Mejorar el conocimiento del público sobre las conductas adecuadas para el uso compartido de la calzada. 
  • Concienciar a los empresarios sobre los beneficios de promover y facilitar el uso de la bicicleta entre sus empleados. 
Aplicación de la ley: 
  • Aplicación equitativa de las normas del tráfico cuando los ciclistas se encuentran afectados. 
  • Fomento del respeto a los ciclistas como usuarios de pleno derecho de la vía pública 
  • Fortalecimiento de las medidas contra el robo, tanto legales como preventivas (hay ciudades que cuentan con sistemas de marcaje de bicicletas que facilitan la identificación en caso de recuperarse tras el robo). 
Fomento del uso de la bicicleta:
  • Sistemas de bicicletas públicas. 
  • Campañas de publicidad y promoción.