jueves, 8 de enero de 2015

LA EDUCACIÓN VIAL Y LAS REDES SOCIALES.

Redes sociales
Los modelos de comunicación social con jóvenes han sufrido un cambio con la aparición de las redes sociales, por eso es importante aprovechar las mismas para trabajar la Educación Vial, para ello a continuación proponemos unas pautas.
  • Las cifras de siniestralidad entre los jóvenes han bajado mucho y la presión social a la que se ven sometidos comienza a cambiar de dirección, buscando más la recompensa por las conductas bien hechas que la infracción y castigo por las malas conductas. Hay que realizar acciones, tanto para el infractor como recompensas, para el buen conductor.
  • Aunque las cifras de siniestralidad han descendido mucho debemos continuar poniendo el acento en el ocio nocturno y sus riesgos al volante.
  • El joven antes de ser conductor ha pasado por diferentes “estadios de la movilidad”; peatón, pasajero, ciclista, etc.
  • Los mensajes que hay lanzar a los jóvenes se deberían estratificar en subgrupos proponemos: 14-15/16-24/24-30, como medidas preventivas anteriores a los accesos a ciclos, coches, etc.
  • En la comunicación con jóvenes hay que reconocerles su papel de responsables y adultos para que el mensaje sea mejor recibido.
  • Hay que comunicarse con ellos de formas concretas conociendo y sabiendo cuáles son sus necesidades, y sobretodo utilizando sus canales y lenguaje, huyendo de cuestiones políticas y religión.
  • Hay que proponer conductas alternativas y soluciones, no sirve decir lo que no se puede hacer lo que está prohibido en el vehículo o lo que es peligroso; alcohol, velocidad, drogas… ¿Cuál es la conducta alternativa?
  • Todos los temas se pueden tratar, algunos exigen de más tiempo y mantenimiento ya que son menos permeables a los destinatarios.
  • Los mensajes han de ser cortos y muy concretos sabiendo lo que queremos conseguir con esta información. También es posible estudiar la fórmula de mensajes encadenados; un mensaje me lleva a otro y otro, como los ejemplos de las microsites o twitter.
  • Los mensajes han de ser creíbles e identificables por ellos mismos, pero con componentes muy subliminales que lleven nuestro mensaje.
  • Los mensajes pueden ser de corte emocional, sin ser muy desmesurados o dramáticos, también tienen éxito en estos grupos de edad, los mensajes irónicos y con toques de humor.
  • Mensajes vivos con contenido multimedia, en los espacios que lo permitan, para que el receptor sea activo e interactúe con él.
  • En este tipo de comunicación no debe haber grupos diferenciados o clases sociales. Todos somos usuarios de la vía pública. El mensaje se tiene que percibir de manera horizontal, aunque sí que se pueden dar diferentes visiones de un mismo problema.
  • Utilizar los soportes “smartphones”, donde a través de apps ya creadas y de éxito se pueden generar de manera transversal mensajes de seguridad vial muy eficaces.