martes, 17 de febrero de 2015

!!!ATENCIÓN¡¡¡

Atención
Según la Real Academia de la Lengua Española una distracción se define como: “cosa que atrae la atención apartándola de aquello a que está aplicada”. Esta definición y como ejemplo aplicándolo a la conducción sería cuando yo voy conduciendo mi vehículo y fijo mi vista en contemplar el paisaje y no en aquellos elementos que hacen mi conducción segura.

Existen miles de factores que pueden influir en nuestra distracción tanto dentro como fuera del vehículo.
Los conductores no asociamos el riego que supone una distracción tan bien como el riesgo que suponen las drogas, el alcohol u otros factores. Pero las distracciones al volante son la causa de más del 30% de los accidentes.
La explicación puede ser bien sencilla, los automovilistas se sienten más relajados a medida que van adquiriendo experiencia y tienden a dedicar el tiempo que pasan en el coche a otras actividades. Además el ritmo de vida actual a veces nos obliga correr riesgos innecesarios en los vehículos, como comer, leer…
La tarea de conducir implica que el conductor organice y coordine toda la información, los estímulos que le llegan. Exige por tanto de él, mantener un nivel adecuado de atención selectiva, mantenida y dividida.
  • La atención selectiva es aquella en la que el conductor, de todos los estímulos que percibe, selecciona aquellos que le aportan la información necesaria para ejecutar su tarea, desechando aquellos que no le son necesarios. Cuanto mayor sea nuestra experiencia al volante más fácil nos resultara discriminar aquella información que no nos es necesaria.
  • La atención mantenida es aquella que se prolonga en el tiempo durante la conducción, se mantiene y da respuestas a las diferentes situaciones que se presentan durante nuestro recorrido. Como la atención selectiva, la mantenida también se ve afectada por factores externos y por factores propios del conductor que dificultan su concentración.
  • La atención dividida, durante la conducción es necesario en muchas ocasiones dividir la atención en varias fuentes de información. Esto resultaría más sencillo si la información se percibiera por dos vías diferentes, por ejemplo la auditiva y la visual. O cuando la tarea no requiere mucho esfuerzo por parte del conductor, lo que le posibilita atender a una nueva tarea.