martes, 7 de abril de 2015

ATASCOS, PORQUE SE PRODUCEN

Estás conduciendo y te topas con un atasco repentino. Cuando por fin reanudas la marcha, no hay rastro de nada que lo haya podido causar. Gran parte de estos embotellamientos están provocados por un número demasiado alto de vehículos circulando al mismo tiempo. Podrían evitarse si todos estos automóviles circularan a una velocidad de entre 60 y 80 km/h. En esta entrada veremos las claves para entender por qué se producen tapones en la carretera, y hasta qué punto pueden evitarse.
Un embotellamiento puede estar provocado por dos motivos. En primer lugar por un volumen muy alto de vehículos circulando al mismo tiempo. Cuando éste supera la capacidad para la que está preparada la carretera, la vía se satura y se producen embotellamientos. Este volumen es de 2.000 vehículos por hora, unos 2 automóviles por segundo aproximadamente, y se calcula para un carril que está en unas condiciones óptimas: ancho de dos a tres metros y pavimento en buen estado.
En segundo lugar, el tráfico puede estar provocado por incidentes como averías de vehículos, accidentes, derramamientos de objetos en la calzada, lluvia, nevadas, etc. Estos hechos provocan que disminuya la capacidad de circulación en un punto de la carretera . Los coches se van acumulando, empiezan a hacer adelantamientos para esquivar los obstáculos y se termina formando un embudo.
Las retenciones en ciudad.
Los atascos se forman con mayor facilidad en ciudad. La capacidad en los carriles de una vía urbana es menor: 1.800 vehículos a la hora. Este límite se rebasa mucho más rápidamente en momentos de mucho tráfico, como por ejemplo en las horas punta.
Las calles de una ciudad se ven además afectadas por elementos como paradas de autobús o plazas de aparcamiento, peatones, taxis, semáforos, etc. Cada vez que un bus se para a recoger a una persona o un coche se detiene para realizar un estacionamiento se forma una pequeña retención.
Por otra parte, el ratio de accidentes de tráfico es mucho mayor en ciudad que en autopista y autovía, lo que también contribuye a la rápida formación de atascos.