jueves, 9 de abril de 2015

QUE AFECTAN A LA SEGURIDAD EN LAS CIUDADES

Son varios los elementos que afectan tanto a la movilidad como a la seguridad viaria asociada a la misma:
La tipología urbana del municipio es uno de los que más influye. Por un lado, en los municipios de menor población se da una mayor proporción de viajes en automóvil que se da en los de mayor población. Por otro, los procesos de creación de urbanizaciones de baja densidad ha provocado un incremento del uso del automóvil como única, o al menos principal, forma de satisfacer las necesidades de desplazamientos de sus residentes.
La creación de áreas de actividad -principalmente industrial pero también de servicios- en zonas alejadas de los núcleos urbanos tradicionales lleva aparejado un mayor uso del automóvil para acceder a ellas. Si bien esta deslocalización permite alejar la circulación de vehículos pesados de las zonas urbanas en su recorrido hacia las áreas industriales.
  • El trazado viario de la localidad es un elemento de importancia. La existencia de travesías con alta intensidad viaria y en las que se producen cambios bruscos de velocidad entre la zona rural y la zona urbana supone un mayor riesgo de atropello. Por el contrario, la existencia de variantes viarias reduce el riesgo de por la menor presencia de conflicto vehículo-peatón.
  • La ordenación territorial, a una escala mayor que la local, es un factor que también influye en la movilidad y en la siniestralidad asociada a la misma. Los municipios ubicados en ejes de comunicación disponen de mejor oferta de transporte público. Si además disponen se trata de transporte ferroviario con alta frecuencia de servicios sus efectos en la sostenibilidad y seguridad vial serán mayores.
En sentido opuesto, y redundando en la idea expresada anteriormente, en caso de que se trate de un eje viario que circula por dentro del área urbana, el resultado será una mayor intensidad de tráfico que interfiere en los movimientos internos de la localidad, gran parte de los cuales serán presumiblemente peatonales, lo que aumenta el riesgo de atropello.
Además si las localidades más centrales o importantes de una zona presentan características que faciliten el acceso en transportes colectivos y penalicen el acceso en automóvil las urbes del entorno verán condicionada su movilidad exterior con menor presencia del vehículo privado.
  • El nivel de motorización de la población residente está asociado a otros aspectos propios de la localidad y condiciona el tipo de movilidad que se dé en la misma. Los residentes en municipios con escasos servicios dentro de la localidad se verán obligados a buscarlos fuera, por lo que tendrán altos índices de movilidad exterior, y el modo de realizar estos desplazamientos se verá condicionado por el tipo de ordenación territorial existente en el entorno. El nivel de motorización será entonces un reflejo de la necesidad de uso del automóvil de la población. Al mismo tiempo, esta mayor disponibilidad del automóvil supondrá un aliciente para su uso y reducirá las posibilidades del transporte público para competir con él.
Las actividades económicas características del municipio también caracterizarán la movilidad del mismo. Aquellos en los que el sector primario y sobre todo industrial sean los motores de desarrollo de la localidad presentarán un volumen de tráfico de pesados importante y puntas horarias de acceso y salida del trabajo, más acentuadas. Las localidades donde el sector servicios y especialmente el comercial dentro del área urbana sean preponderantes mostrarán un mayor tránsito peatonal por sus calles.
  • La demografía es un elemento que resulta crítico en el tipo y frecuencia de movilidad que se dé en una localidad. La población con edades comprendidas entre los 25 y 60 años son las que presentan mayor uso del automóvil, relacionado con el trabajo. Por el contrario, la población joven en edad estudiantil no hace prácticamente uso del automóvil. Asimismo, la población más mayor también presenta una baja utilización de este modo.