martes, 26 de mayo de 2015

LA BICICLETA Y LAS MULTAS.

Moverse en bicicleta por la ciudad es sencillo. Basta seguir unas normas mínimas de circulación, apelar al sentido común y a la prudencia y conocer algunas señales para indicar los giros a derecha e izquierda. Sin embargo, a más de uno nos han surgido dudas alguna vez. ¿Qué pasa si me salto un semáforo en rojo? ¿Tendré la misma multa que un coche? ¿Me pueden hacer controles de alcoholemia?
Al contrario que para conducir un coche, a nadie se le exige que apruebe un examen teórico de circulación para montar en bicicleta. Y sin embargo hay algunas reglas que deben ser respetadas si no queremos encontrarnos con multas en ocasiones muy elevadas.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que la bicicleta se rige por el Reglamento General de la Circulación como si de un coche se tratase. Por lo tanto:
  • Saltarse un semáforo supone una sanción de 200 euros.
  • No detenerse en un stop una de 120. 
  • Y por supuesto, nada de alcohol. Las sanciones pueden llegar hasta 500 euros en función de la tasa de alcoholemia, y negarse a realizar la prueba está penado con 400 euros.
¿Cuáles son las sanciones propiamente diseñadas para los ciclistas? 
Si asumimos que la bicicleta es un medio de transporte como cualquier otro y actuamos cómo tal podremos evitar gran parte de las multas, pero conviene conocer cuáles son las infracciones más comunes.
  • No llevar elementos reflectantes y señalización luminosa entre la puesta del sol y el amanecer se castiga con 60 euros de multa. 
  • Circular por las aceras. Ya que poner en riesgo la seguridad de los peatones sale muy caro. Además de la multa, las indemnizaciones por vía judicial pueden superar los 10.000 euros de sanción. Conviene desterrar para siempre la idea de que circular por las aceras es seguro y conveniente.
  • Pedalear a contramano, es decir en dirección contraria en una calle de sentido único, constituye no sólo un riesgo, sino también una sanción administrativa de 150 euros.
  • Escuchar música con auriculares, una costumbre que se debería erradicar por completo del universo ciclista, está penado con 91 euros. 
  • Y si eres menor de 16 años, el casco es obligatorio en todas las vías urbanas.
Para circular en bicicleta sólo hace falta un poco de civismo y sentido común. Siguiendo estos consejos, sólo es posible una opción: disfrutar a tope del ciclismo.