martes, 6 de octubre de 2015

LOS VALORES EN LA VÍA PUBLICA

En muchas ocasiones se ha dicho que la Educación Vial no es otra cosa que una manifestación más de la educación cívica, y posiblemente tengan razón. El hecho cierto es que, en general, los problemas del tráfico vienen dados, aparte de por aspectos técnicos, por la necesidad de compartir un espacio, por lo tanto nuestros derechos a ocupar y usar ese espacio esta condicionado por los derechos de los demás para utilizar el mismo espacio. 

Las normas de tráfico no son más que los acuerdos que hemos adoptado para que el uso de las vías públicas (espacio compartido) sea posible sin conflictos. Cuando alguien incumple las normas se produce la confrontación de los derechos de unos y otros. Este aparentemente sencillo esquema es la base fundamental de la intervención en Educación Vial. Que los ciudadanos sientan la necesidad de cumplir las normas de tráfico es el paso definitivo para la modificación de su conducta y posiblemente de su actitud con respecto al tráfico. Pero para conseguir el uso seguro de las vías públicas, no sólo es necesario estar convencidos de la necesidad de cumplir las normas y señales que regulan su uso compartido y cumplirlas, sino que tenemos que adoptar unos valores y principios que superen las múltiples y cambiantes situaciones del tráfico para las cuales, en muchas ocasiones, no hay normas y señales que las regulen. Nos estamos refiriendo a valores como: tolerancia, respeto a los demás, responsabilidad, comprensión, prudencia, etc o principios básicos que comentábamos en 
http://escueladeeducacionvialssreyes.blogspot.com.es/2014/10/los-cinco-principios.html
Hay que educar en valores y estos son los principios o las cualidades que nos permiten a las personas ponderar el valor ético de las cosas y emitir juicio sobre las conductas. Se podría decir que son las creencias básicas a través de la cual interpretamos el mundo y damos significado a nuestra propia existencia. El valor lo asimilamos siempre como lo bueno, lo perfecto o lo valioso. 
Los comportamientos humanos están determinados por nuestras actitudes. Las actitudes son tendencias o predisposiciones relativamente estables que hacen que las personas nos comportemos de una manera u otras. Estas actitudes son adoptadas en función de los valores asumidos por cada persona. 
Las personas asumimos valores y adoptamos las actitudes en las que se concretan los mismos, para sentirnos bien con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea, en el fondo en la búsqueda constante de la felicidad. 
Desde el punto de vista de la seguridad vial, asumimos valores y adoptamos actitudes que nos ayudan a sentirnos bien cuando utilizamos y compartimos las vías públicas con los demás usuarios. Estamos convencidos de que las normas son pactos en los que se concretan los valores y las actitudes que compartimos con los demás y por lo tanto las cumplimos. 
Como señala el Principio de la confianza en la normalidad del tráfico, estamos convencidos de que los demás van a cumplir el pacto y respetarán las normas porque sus valores y actitudes son las mismas que las mías.