jueves, 23 de marzo de 2017

POLITICAS SOCIALES Y EDUCACION VIAL

La ciudad es un espacio público de intenso uso colectivo, en el que niños, adultos y ancianos, mujeres y hombres, extranjeros y autóctonos son recíprocamente dependientes unos de otros. Sin embargo la ciudad tiende a hacer desaparecer los espacios de posible uso común o indistinto, en los que se articula la vida social, para hacer espacios especializados, sea por grupos de población, por funciones o por clases sociales. Precisamente la compensación de los desequilibrios que se pueden producir como consecuencia de lo anterior, suele constituir uno de los objetivos de las políticas locales. 
Pero conocer en detalle las demandas sociales que proceden de los distintos grupos de población no resulta sencillo en el contexto de las actuales sociedades urbanas. 
Los niños, niñas y adolescentes pueden ser grandes aliados de los agentes públicos de cara a llevar a cabo este tipo de acciones con acierto y alcanzar con ellas el mayor éxito. Ellos son en gran medida quienes mejor conocen su barrio, su distrito o su zona de la ciudad a una escala humana, a escala de peatón que trata de proveerse de lo que necesita dentro del radio de acción que razonablemente permite su tamaño, fuerza física y velocidad de desplazamiento. 
Escuchar y tomar en consideración las propuestas de los niños puede servir para impulsar en la ciudad pequeños cambios, poco costosos en términos económicos, pero con una gran repercusión en el sentimiento subjetivo de bienestar de todos sus habitantes.